Estándar o “fuera de la caja”

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Foto: LiliPerezCoymat® The Painted Ladies, San Francisco, California.

Ultimamente, viviendo en Estados Unidos, he estado pensando mucho en cómo funcionan las cosas en este país y cada vez entiendo más la expresión “pensar fuera de la caja” (think out of the box). Todo es tan organizado y tan “fabricado” en masa que no entiendo cómo hay gente tan creativa, capaz de pensar distinto cuando todo a su alrededor funciona tan metódica, organizada y mecánicamente.

Explico las razones de por qué pienso eso. Primero, es un país donde las reglas son claras y donde hay que cumplirlas o eres duramente penalizado (social y sobre todo financieramente en muchos casos). Esto aplica desde cosas importantes como el estatus migratorio, como para las reglas y códigos de conducción para andar en un carro en sus calles y autopistas. Romper las reglas se vuelve difícil.

Segundo, se vive en un entorno donde la eficiencia es el tesoro más preciado para maximizar ganancias. Por ejemplo, en la industria de la construcción prácticamente solo existe un estilo de construcción y unos materiales estandarizados: son palitos de madera todos separados a una distancia de 16 pulgadas (de hecho parecen construcciones del cerdito que hizo su casa con madera en el cuento de El lobo y los Tres Cerditos, y cuando el lobo sopló se voló toda la casa… como pasa con los huracanes, incendios y demás…); las puertas son todas exactamente iguales… cambian los colores generalmente pero el diseño es exactamente el mismo! No importa ni la ciudad ni el Estado donde uno esté… muy seguramente hay (no lo sé con certeza) unos pocos proveedores de todas estas cosas, pues si hubiera miles, ¡¿cómo competirían o se diferenciarían si es la misma puerta, el mismo palito, etc?! Creo que como debe funcionar es que deben tener el mercado repartido por zonas… “tu le vendes a éstos estados y yo a estos”. ¿Cuántas industrias funcionarán así en este país?

Otro ejemplo de la eficiencia, es el diseños de las ciudades; todas tienen un “downtown”, un “midtown” que está ahí al lado, muchas tienen su Chinatown donde se asentaron las comunidades orientales, otros tienen su Little Italy,  unos “suburbios” todos diseñados prácticamente iguales (con condominios de casas muy similares), y entre las casas y los edificios dentro o fuera de las ciudades hay los llamados “strip malls”, con la típica mezcla de tiendas como un café (generalmente Starbucks), una lavandería, un restaurante o sitio para comer tipo cafetería, un sitio de servicio de mensajería… en fin. Creo que se entiende mi punto. Cuando la eficiencia es la regla, se busca no perder tiempo y recursos haciendo cosas diferentes. Y así funcionan muchos otros sectores…

Tercero, el objetivo -para lograr esa eficiencia- es la especialización del trabajo. Me pasa a menudo que me encuentro con personas (mandos medios en las organizaciones -especialmente-) que se dedican a “x” tarea y que por tanto, cuando se necesita que hagan algo que “no les corresponde”, no lo hacen porque sencillamente “no hace parte de sus deberes”, así sea un cliente o un par el que lo solicita. En mi criterio, hay un choque con la eficiencia porque aunque por obvias razones las personas son más eficientes cuando se especializan en una cosa, el resultado es insatisfactorio para el cliente porque ni esas personas, ni la compañía que representan, están atendiendo sus solicitudes.

A mi forma de ver, la suma de todas estas cosas hace muy difícil salir a pensar diferente, a crear, a explotar la creatividad… Y lo curioso es que Estados Unidos es a su vez un país que invita y valora la libertad de pensamiento. Desde pequeños invitan a los niños a empezar a pensar en negocios (en sus ferias de colegio),  al ser una nación de inmigrantes, por principio, nadie juzga a nadie por verse, vestirse o hablar distinto, en las universidades aceptan y de hecho fomentan la diferencia, etc. Pero los admiro, pues creo que el que logra pensar “out of the box” debe ser alguien muy rebelde, muy capaz o alguien que ha salido de este país y ha tenido la oportunidad de ver y experimentar algo totalmente fuera de este marco de eficiencia y de producción en masa. Pues veo muy difícil salir de la conformidad de la igualdad a explotar la creatividad en este ambiente tan homogéneo. ¿Cómo lo ven ustedes?

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Esperanza en la Humanidad

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Siempre me había preguntado por qué la humanidad avanza tanto en todo, como por ejemplo en tecnología, en medicina, ocurren mil invenciones año tras año en millones de temas, pero en lo que debería avanzar no damos ni un paso: en el ser humano. Evolucionar como raza humana.

Algunos dirán que sí lo hemos hecho, tal vez pensar en los bárbaros de épocas como el Imperio Romano donde se mataban por diversión, o cosas de ese estilo han dejado de pasar… sí, es cierto. Pero cuando uno ve que todavía hay tanto matón en el mundo, tanto loco suelto, tanto político ladrón y corrupto, tanto poderoso abusador, siente uno que no hemos evolucionado ni un poquito en lo que deberíamos evolucionar.

Hoy leyendo un libro escrito hace más de 50 años entiendo el por qué. “The Absorbent Mind” (la mente absorbente) de María Montessori, la mujer genio creadora del método de educación Montessori, me dio la respuesta. El sistema educativo que hemos adoptado en gran parte del mundo coarta el desarrollo de todo el potencial que tiene el ser humano. El sistema educativo al que ella se refiere es el que todos conocemos como el “tradicional” cuyo origen se remonta a la era industrial para educar trabajadores con el fin de que operaran las nuevas fábricas… pero esa es otra larga historia…

Esa es la respuesta a grandes rasgos… En detalle explica que cuando somos niños y particularmente cuando estamos en los años más importantes para el desarrollo de nuestro cerebro (los primeros 6 años de vida) el sistema educativo nos trata como seres vacíos a los que hay que “meterles” el conocimiento (conocimiento que algunos determinan que es el “adecuado”) en vez de darnos herramientas para que desatemos por sí solos todo el potencial que ya traemos en nuestro cerebro.

Nos están quitando la libertad de desarrollar nuestro potencial, impidiéndonos aprovechar los años clave y como consecuencia, volviéndonos inferiores. Pues según María Montessori, es en ese momento cuando ocurre la formación del carácter para toda la vida, es cuando se adquieren las cualidades de nuestro carácter. Cuando seamos mayores podrán mostrarnos con todo el ejemplo del mundo lo que “es bueno” pero ya nuestro carácter está formado y sellado, y ya es demasiado tarde para adquirir nuevas cualidades. Por lo tanto, la mayoría de los seres se queda en un estado “inferior” a su capacidad y no evoluciona. Ejemplos de ello son los antisociales, locos, delincuentes, etc.

Así entendí, que para crear buenos seres humanos, con su potencial a todo esplendor, se necesita apreciar la importancia de esos primeros años de vida y entender que debe haber un cambio ahí para poder ver una real evolución de la humanidad. La esperanza es que podemos empezar por nuestros hijos!

La mujer

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¿Qué espera el mundo de nosotros?

De los hombres se espera que sean “machos”, pero cuando un hombre llora nos parece increíble que sepa demostrar su sensibilidad. Cuando un hombre se enamora nos parece romántico. Cuando un hombre cocina nos parece sexy…

¿Y qué se espera de la mujer? De la mujer se espera que sea femenina, pero cuando una mujer llora parece cansona y llorona. Cuando una mujer se enamora y lo demuestra nos parece intensa. Cuando una mujer cocina o hace labores de la casa no causa ninguna admiración…

Pueden ser ejemplos bobos y generalizados pero si uno se pone a pensar profundamente en el punto que estoy tratando de hacer aquí, no es muy asilado de la realidad lo que estoy diciendo. Es sexy la mujer que, como un hombre, es capaz de desempeñarse bien en un deporte, o la mujer que se convirtió en estrella de rock. Es admirable la mujer que llega a un cargo alto en una empresa o en la política, pero es calificada de “arpía” o de “mala gente” si lo hace a costa de ese “ser femenina” o ser dulce, que tanto se espera de ella.

¿Cuál es entonces el rol de la mujer en este mundo? ¿Qué se espera de ella? Y mejor aún, ¿Qué queremos LAS MUJERES hacer en este mundo? ¿Qué rol queremos cumplir? ¿Cómo nos queremos destacar?

Ahora que el tema de la mujer empoderada está tan candente en el mundo entero, me deja pensativa este tema… ¿Alguna idea? Me gustaría oír qué piensan mujeres que se desempeñan en diferentes campos y también qué piensan los hombres, ¿Qué esperan de nosotras?

La vida social

¿La vida social es indispensable o nos dispersa? Siempre he creído (y aunque no parezca, sigo creyendo) que la vida social es fundamental para la vida humana pero últimamente, analizando la cosa detenidamente (obviamente en soledad!!!) empiezo a ver que el estar todo el tiempo rodeados de gente hace que nuestros pensamientos brinquen de uno a otro, sin mucho fondo (la mayoría de las veces) y nos distraemos de lo realmente importante. O al menos, de aquello en lo que queremos enfocar nuestra mente.

Es cierto que en ocasiones uno anda pensado en temas que al conversarlos con otras personas ayuda a ponerlos en perspectiva. Pues uno a veces tiende a darle vueltas y vueltas a temas y suele no llegar a ninguna conclusión pero cuando los expresa pasan dos cosas: primero, al ponerle palabras a los pensamientos como que se ordenan, y segundo, la otra persona puede tener una visión distinta y le ayuda a uno a ver el tema desde otra perspectiva, lo cual generalmente ayuda a desenredar el coco. Pero, también sucede, y aquí está la clave de este post, que en nuestras sociedades latinas solemos pasar MUCHO tiempo en compañía de familia, familia extendida (tíos, primos, etc) y amigos, y uno habla de temas profundos con algunos de ellos, pero la mayor parte del tiempo está uno simplemente conversando, hablando de temas logísticos (quién se encarga de esto, quién me acompaña a hacer lo otro, cuándo hacemos tal cosa…) y poco, MUY POCO, de los temas que nos agobian o de las cosas realmente importantes de nuestra vida.

Es delicioso (como decimos en Colombia para referirnos a temas diferentes a la comida), “desconectarse” y hablar de nada importante de vez en cuando. Pero cuando eso se torna en nuestra realidad diaria siento que nos distrae, o por lo menos a mi, de mi centro… de mi vida. Y, como me pasa a mí, cuando vuelvo de vacaciones de estar rodeada de todo y de todos a una realidad solitaria y silenciosa, es como volver a empezar a vivir. ¡Y es difícil saber por dónde! Se necesita ese silencio para caer en cuenta de la falta de quietud que tuve en todos estos días en familia. Pero se vuelve pesado ese silencio… pesa porque venía de mucho ruido y compañía. Pesa porque por la ventana sólo se ve frío, árboles sin hojas,  tonos grises y hasta un poco de nieve. Pesa llegar a este clima que aunque permite ver la naturaleza en otros tonos, también bonitos, el panorama no es tan alegre… es mas bien solitario, desolado.

Tratando de verle el lado bueno a la cosa, volver a empezar significa conectarme conmigo misma, tener la oportunidad de reinventarme y aprender otra vez a sentir que la vida social es un lujo y no una necesidad. Que lo importante es entrar en contacto nuevamente con mi centro y permitirles a mi mente y a mi corazón hacer “reset” para arrancar un nuevo año con nuevas ilusiones y metas. ¡Eso sí que es importante… Trazarse objetivos y sentir que estamos trabajando por algo cada día! Que la vida social sea un lujo que el entorno nos regala, pero no una distracción permanente para vivir nuestro camino y lograr metas que nos hagan sentir plenos. ¡Que vivan las vacaciones con familia y amigos, pero que viva también la vida propia!

ITALIA

Uno de los artículos que escribí para la Revista Mujer.

 La Rivera Italiana - Corniglia (Cinque Terre)

ITALIA
Tres regiones para redescubrir el propósito de la vida

Artículo y fotografía por: Liliana Pérez Coymat para La Revista Mujer

Si han pasado alguna temporada en Europa, saben bien que allí se vive de una manera muy diferente a como se vive en Estados Unidos, e incluso en Latinoamérica, dado que en muchos de nuestros países (contadas algunas excepciones) seguimos el modelo norteamericano en aspectos como por ejemplo el enfoque en ser productivos.

El concepto que para mí engloba el estilo de vida italiano es que el objetivo de vivir es disfrutar. Bajo este concepto, el trabajo es solo un medio para poder disfrutar de las cosas simples de la vida: comer, compartir y descansar.

Antes de dar paso a la travesía, vale la pena resaltar que encontrar hospedaje en Italia es facilísimo. Hay opciones desde hoteles, AirBnB, hasta un sistema que llaman “agriturismo”, que es básicamente un rancho agrícola que decide ofrecer servicios de hospedaje con el compromiso de proporcionar un tour agrícola a sus clientes si así lo desean (lo exige la ley que los regula). Por supuesto, hay opciones de diferentes presupuestos y explorar cada uno tiene cierto atractivo. Y para moverse, puede hacerse en avión, en tren o alquilar un carro; la última opción da mucha más flexibilidad y la infraestructura del país (con la ayuda de Google Maps) es perfecta, además de hermosa.

La Toscana - MonteriggioniLa Toscana, alimento para el alma

Es difícil no parecer demasiado generoso al describir esta región, pues es tal como la pintan las películas. Colinas llenas de viñedos, carreteritas angostas que conectan un pueblito con otro, atardeceres brillantes y armoniosos, castillos aquí y allí… ¡es realmente así! Los pueblitos que considero imperdibles son: San Gimignano, Monteriggioni y Pietrasanta. El primero es de los sitios más románticos en los que he estado; el segundo, el más diminuto y el tercero, es un pedacito de paraíso terrenal.

San Gimignano es un sitio para recorrer con calma y descubrir sus rinconcitos. Es un pueblo amurallado, de callecitas angostas y otras todavía más encogidas, llenas de pequeños escondites que de alguna forma se han convertido en restaurantes, galerías, hoteles, heladerías, charcuterías, tiendas de regalos… No se pierdan la Gelateria Dondoli, ganadora del mejor helado del mundo por dos años consecutivos, y el restaurante Enoristoro en uno de sus extremos fuera de la muralla. Es casual, modesto y su atractivo es la terraza con vista a las colinas, donde uno puede saborearse una deliciosa pizza con una copa de vino. ¡Muy romántico!

Por su parte, Monteriggioni es una aldea amurallada construida en el siglo XIII, en la cima de una colina, tan particular que fue reseñado por el poeta italiano Dante Alighieri en su Divina Comedia. No hay circulación de vehículos, por lo tanto se recorre a pie y no se tarda más de unos cuantos minutos para ir de un extremo a otro. Se asombrarán con las bellezas de tienditas que se encuentran en el recorrido y su plaza principal, Piazza Roma, es sin duda un tesorito para pasar una tarde muy agradable tomando vino y picando algunos antipasti.

Más al norte está Pietrasanta, en un escenario muy diferente al resto de la Toscana, pues se encuentra entre montañas y la playa. En Pietrasanta el pintor y escultor colombiano Fernando Botero decidió tener una villa y al estar ahí, entendí por qué. Es pequeño, acogedor, hermoso, lleno de esculturas en sus placitas (de Botero y de otros artistas locales). ¡Simplemente encantador, como sacado de un cuento de hadas! Parte de su embrujo está en su arquitectura. Por ejemplo su Catedral está hecha de mármol, por su cercanía a una cadena de montañas llena de canteras de donde se extrae ese mineral. También está La Misericordia, una iglesia muy polémica porque sus frescos son hechos por Botero, en los que en el infierno pintó a Hitler y a sí mismo junto a su esposa, la también artista griega Sophia Vari. ¡No pasan desapercibidos!

De La Toscana recordé que comer debe ser una actividad que tenga en cuenta dos aspectos: primero, alimentos frescos, generalmente cosechados o producidos en el mismo lugar, y segundo, hacerlo siempre en compañía de familia o de amigos. Estando allí reflexionaba sobre nuestra alimentación y creo que por diferentes factores existe en nuestra cultura lo que yo llamo “comer por llenar el tanque”. Nos alimentamos más como un acto automático de calmar el hambre y hasta a veces de llenar vacíos emocionales.

Estoy plenamente convencida de que los italianos se ven sanos no solo porque comen muy natural sino por el hecho de compartir. Todo el tiempo ves grupos de familias cenando en los restaurantes o pasando un buen rato con amigos en un café. ¡Nunca ves personas solas en los cafés! Al menos no italianos, pues la gente va a esos lugares a compartir, a nutrirse de alimentos, pero también de relaciones.

La Rivera Italiana - Portofino 2

La Rivera Italiana y el arte de vivir despacio

Si deciden viajar por Italia y ya conocen las grandes ciudades, muy seguramente cuando busquen recomendaciones en Internet, una de las primeras cosas que aparece es la “rivera italiana”, que no es otra cosa que la costa de la región de Liguria sobre el Mediterráneo.

Lo más recomendado en esta zona es sin duda “Cinque Terre”. Esa famosa hilera de cinco pueblitos construidos sobre formaciones rocosas al borde del mar, declarados patrimonio mundial. Es a la vez un Parque Natural y un sitio muy turístico, por lo que es mejor llegar en tren (desde La Spezia está a menos de diez minutos). Su atractivo es definitivamente lo pintoresco y lo inverosímil de su construcción casi colgando de la roca.

Monterosso al Mare, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore son las cinco joyas. Entre ellos se pueden hacer largas caminatas por la montaña (recomendado si tienen tiempo y algo de estado físico) para embelesarse con el paisaje; aunque también están conectados por un tren que va mayoritariamente por túneles surcando la montaña. Por su ubicación en dichos riscos no tienen casi playa pero por favor no dejen de meterse al mar. Una vez dentro uno se puede alejar de las rocas y nadar un poco. ¡Es un agua revitalizadora!

Además de Cinque Terre, más al norte, está uno de mis favoritos: Portofino. Es un pueblo de lujos (hay que aceptarlo), su belleza no tiene límite, el color del mar es de un azul profundo impresionante y el contraste con la montaña verde oscura quita el aliento. Es muy turístico pero tiene un encanto del más allá. Al igual que otros de la zona, tiene lindos lugares para comer, para tomar un helado o simplemente para divisar el mar. ¡Ojo a los precios, un almuerzo sencillo puede costar 70 euros! Sugiero ir simplemente a pasar el día y de nuevo, recomendado nadar en el mar.

En estos pueblos el tiempo parece transcurrir a otra velocidad. En una oportunidad, una pareja de italianos me resumieron muy bien el modo de pensar: “si me gano cinco mil euros, tengo cinco mil euros para las vacaciones”. Y es la realidad para muchos, pues ¡se ven negocios cerrados a horas inadmisibles cuando los pueblos están atestados de turistas! Hacen lo necesario para vivir el día, mañana se hará lo de mañana. ¡La dolce vita!

Lago de Garda 4

Los Lagos, el descanso y el divertimento

La zona de los lagos de Como, Garda y Maggiore está tan al norte de Italia que tiene una influencia alemana y nórdica palpable, incluso las señales de tránsito y los menús de los restaurantes están en italiano, inglés y alemán. Aquí les cuento cómo fue mi paso por Como y Garda.

A pesar de la afluencia turística, el Lago de Como sigue siendo uno de los sitios más románticos para visitar o ¡para tener una villa! Así lo han hecho estrellas de Hollywood como George Clooney. Vale la pena ir a Bellagio y tomar el ferry para visitar los distintos pueblitos a lado y lado del lago. Cadenabbia, Menaggio y Varenna son solo algunos donde uno puede pasar el día recorriendo sus escondites para luego volver a Bellagio y disfrutar de una maravillosa cena.

Garda es el lago más grande de Italia. En algunas partes es tan ancho que parece más bien un océano, pues no se ve la otra orilla. Es por tanto, el más visitado por turistas que van en búsqueda de actividades acuáticas, paseos en bicicleta todoterreno o simplemente a disfrutar del agua. El paisaje es imponente, pues las gigantescas montañas que apenas son la ladera de los Alpes hacen que uno se sienta pequeño. Su agua es muy fría, dado que se alimenta de ríos provenientes de los Alpes, pero aún así, miles de turistas vienen de países más fríos a tomar el sol, especialmente en temporada de verano. Los sitios más concurridos para hacerlo son Torbolle, Navene o Malcesine. En este último hay un teleférico al monte Baldo (1.760 metros de altura) desde donde se puede ver todo el valle. ¡La panorámica es increíble!

La esencia de la vida italiana, como lo decía al inicio, es disfrutar. Esta región del país parece creada con ese único propósito. Si se quiere actividad deportiva o un espacio para relajarse, tal vez un paseo a pie por un pequeño pueblo y parar en un museo o en un castillo, o mejor un recorrido en barco para admirar el paisaje, lo hay todo.

En este viaje recordé algo que es muy fácil olvidar: que el propósito de la vida es disfrutarla. A veces vivimos la vida como esclavos de un trabajo, de una relación, de una situación o de cualquier otra cosa y constantemente nos estamos preguntando cómo ser más felices. La felicidad no se encuentra en algo o en alguien, está en disfrutar del día a día, de esas pequeñas cosas como saborear los alimentos, pasar un momento en compañía de alguien a quien amamos, o simplemente de un buen descanso.

¡Los italianos lo saben hacer muy bien! Y además, lo hacen con estilo, pues no importa el sitio que elijan, todo es hermoso y cada detalle está bien pensado. ¡Así que vayan con un itinerario de lugares pero sin agenda, pues con toda certeza encontrarán rincones hermosos y vivirán una experiencia inolvidable!

Algunos links para organizar el viaje:

www.italia.it
www.agriturismo.it
www.cinqueterre.it
www.lakecomo.it
www.gardalake.com

Demain (mañana)

Me acabo de ver éste documental francés Demain (Mañana) que puso mi cabeza a pensar (algo innecesario a estas alturas de la noche…) a mil por hora! La música me encantó, la producción es linda, la fotografía es bonita, el tema es candente y lo cuentan de una manera muy dinámica. Puede que no esté producido a la perfección, puede que las preguntas “periodísticas” se quedaran medio vacías, colgando en el aire, puede que tenga muchos vacíos… pero, pero, pero, me parece que logran poner sobre la mesa unos temas muy trascendentales y que son la clave para abordar el tema del daño ambiental que le hemos causado al planeta y cómo éste tema está ligado al económico, social, educativo, político, etc, etc, etc… Lo bueno es que plantea soluciones y ejemplos claros y reales, de diez comunidades del mundo que lo están logrando afrontar inteligentemente.

Cuándo vamos a despertar? Cuándo vamos a aprender a revelarnos un poco? Cuándo vamos a aprender a exigir (especialmente a los políticos que tanto nos fallan y poco nos representan)? Cuándo vamos a aprender a no tragar entero? Cuándo vamos aprender a sancionar a esas compañías que evitan nuestra libertad? Cuándo vamos a dejar de depender del dinero? Cuándo vamos a sacudirnos de tanto manoseo de los gobiernos y los bancos? Cuándo vamos a parar a las petroleras, farmacéuticas, compañías de la industria de alimentos que nos pisotean y manipulan tanto? Cuándo?

Tengo muchas ganas de salir a contarle a todo el mundo para que por favor lo vean (ya empecé por escribir este post)! Tengo muchas ganas de irme a vivir al campo y empezar a crear mi ecosistema, a empezar a pensar en comunidad, a empezar a creer de nuevo que se puede, que hay más gente buena ahí afuera, inteligente y capaz de cambiar este mundo corrupto y podrido. Tengo ganas de volver a soñar. Tengo ganas de contagiar a mucha gente de esperanza.

Me despierto de ese sueño y sé que no es fácil romper paradigmas (principalmente sociales). Sé que cuesta mucho (en medio de esta sociedad en la que vivimos) cambiar de raíz y además lograr adeptos para que el tema comunitario funcione. Sé que la primera camisa de fuerza que toca romper es la de uno mismo, la más difícil. Sé que da miedo parecer el loco de la cuadra. Sé que no es fácil. Pero también sé que se puede; que otros lo han hecho y que toca empezar en chiquito, soñando en llegar en grande y teniendo claro que ese es el objetivo.

Cómo hacer para que no se me olvide Mañana?

EGO

El Ego. Qué significa? Cómo se come? En realidad quisiéra entender su dinámica, cómo funciona y sobre todo para qué sirve.

Unos dicen que sirve para tener “temple”, para tener la “fuerza” para hecer ciertas cosas, por ejemplo para ser político o para ser capaz de cantar delante de un estadio con ochenta mil personas. Será verdad que es necesario tener ego grande para lograr hacer esas cosas? La verdad no creo. Creo que la pasión da más que suficiente empuje para hacer cosas grandes o para ser famoso. (Y no que ser famoso sea bueno o sea un objetivo; de serlo quiere decir que la persona ya está invadida de ego… pero la fama en nuestro mundo ya se considera algo “grande”).

Otros dicen que el ego es malo, que alimentarlo es meter las patas con toda. Que llenarse de ego sólo causa problemas y que hay que evitarlo a toda costa. Pero esos que tanto lo odian, a veces (por pura coincidencia) son los que esconden detrás de sus palabras un gran ego. Y entonces dicen sentirse libres en espacios donde nadie sabe quienes son, donde nadie les pone etiquetas, ni los encasilla según lo que tienen o lo que han hecho en la vida… pero a la vez restriegan en las narices de todos su título profesional para que los encasillen ahí en ese sitio tan alto y honroso.

Quién entiende el ego?

Tiendo a pensar que la felicidad que produce el sentirse “más tesos” o importantes dura un ratico. Es tan efímera como es eterno el ardor que les da a algunos cuando les hieren ese ego. Qué satisfacción da inflar el ego? Y por qué necesitamos que nos reconozcan? De dónde viene esa necesidad? Dónde queda el amor propio? Qué importa si el resto de los humanos nos ama, nos respeta o nos ignora… da igual! Da igual.

 

Insta•solidaridad

Ya que generalmente le doy palo a las redes sociales de “mes” en cuando, no puedo perder la costumbre… (aún cuando me beneficio de ellas para algunas cositas muy puntuales).

Los contrastes de las redes sociales es algo que causa en mí un poquito de rasquiña. Ver fotos de una catástrofe como la del huracán Harvey en Texas, o el caos que se vive con la constante violación de los derechos humanos en Venezuela, o lo que pasó en Charlottesville, o el infeliz ataque terrorista contra peatones en Barcelona, y al hacer scroll down ver gente feliz en el burning man o gente posteando fotos y videos en fiestas… o el artículo estúpido sobre los tacones de Melania montándose al Air Force One para ir al desastre en Texas.

Deberían existir redes según estados de ánimo… o al menos folders para uno poder quedarse en un mood por un rato y así tener tiempo para calmarse antes de poder pasar a otro…

Además, es que no se vale estar en modo de festejo cuando otros están viviendo semejantes tragedias… le parte a uno el alma, hasta me sacan la rabia aquellos que viven en la estratosfera! No es que toque ponernos todos a llorar cada que pase algo terrible en algún rincón del mundo pero es que esos contrastes tan marcados tocan el corazón. Es como una falta de respeto.

Deberíamos proponer algún tipo de minuto de silencio en las redes cuando estas cosas pasen… aunque sea que se pongan todas las fotos en blanco y negro por un día o algo por el estilo, como símbolo de solidaridad.

En fin… la libertad de expresión…

Y ya que estamos en esto… Nota adjunta: me choca la gente que solo publica fotos de sí mismo/a… qué dice eso de una persona? Un psicólogo que por favor me lo explique! What’s up with those people?!”;@:&”//$)/”- ???????????? Va a tocar filtrar un poco más a quién se sigue…

Pelea titánica

Haciendo un curso online sobre nutrición, un tema que me apasiona mucho desde hace varios años, se me ha movido un poco la cabeza al rededor de cómo nos alimentamos de mal en muchas de nuestras culturas.

En resumidas cuentas, se me vienen a la cabeza constantemente cuatro palabras: cómo comemos de mal!!!

Si uno mira a Colombia por ejemplo (mi país de origen) se da cuenta que en la mayoría de nuestras regiones lo frito y lo dulce mandan la parada… verduras cero! Por su parte, en Estados Unidos, los azúcares y las harinas refinadas son la norma… dulces dulces dulces! Auxilio!

En el primero, creo que se debe a costumbres bien antiguas difíciles de cambiar pero también creería que muy seguramente a la facilidad con que se pueden adquirir ciertos productos económicamente hablando… En el segundo, creo que aunque también es un tema de costumbres, el Marketing tiene que llevarse un gran pedazo de la culpa.

No creo, como aseguran algunas fuentes, que sea innato el hecho de “requerir” tanto azúcar. Soy más de la teoría de que el cuerpo se acostumbra a lo que uno le de.

En qué país del mundo comen medio plato de verduras en cada comida? Y según la Organización Mundial de la Salud así es como debemos comer.

Ahora que tengo bajo mi responsabilidad no sólo mi alimentación, sino la de mi esposo e hijo, pienso el triple en este tema! Y me preocupa mucho que por más esfuerzos que yo haga en casa para que mi bebé aprenda desde ahora a comer saludable el Marketing y las costumbres allá afuera le estén diciendo constantemente otra cosa y lo terminen convenciendo.

Cómo pelear contra costumbres ancestrales? Alguna idea?

Decisiones de una mujer

De pronto me encuentro con mujeres cercanas mayores que yo, menores, de la misma edad, que empezamos a dejar de lado los trabajos tradicionales o que consideramos “importantes” para buscar más trabajos en cosas que “nos gusta hacer”, que antes considerábamos hobbies porque no tenían nada que ver con carreras tradicionales.

Ya no estamos (muchas, pero no todas) detrás de esos deseos y aspiraciones a ser CEO’s sino que perseguimos esas actividades que nos permitan tener sobretodo un balance de vida de familia.

Unas porque somos mamás, otras porque ya les aburrió por x o y motivo el mundo corporativo y otras porque simple y lamentablemente no se acomodaron a ese mundo… para no decir que no consiguieron un trabajo congruente con su nivel educativo y prefirieron terminar esa búsqueda y dedicarse a algo “más sencillo”.

¿Será que nos volvimos vagas? Será que renunciamos a esos sueños que alguna vez tuvimos de ser las súper ejecutivas o de salvar el mundo porque nos quedaron grandes? ¿O será que simplemente nuestras prioridades en la vida cambiaron? ¿O todas la anteriores?

Creo que con el paso del tiempo, muchas de estas mujeres en los 30’s (y tal vez hombres también… no lo sé), supuestamente en los años más productivos de nuestras vidas, experimentamos un cambio de vida, (especialmente las que somos mamás, pero no exclusivamente); es más como un golpe, con el que la vida nos hace ver que lo “importante” no es “ser importante”. Lo que realmente importa es ser feliz y para ser felices debemos lograr que nuestro día a día nos haga sentir contentos, plenos, entretenidos, retados… no estresados, aburridos y preocupados… que es como generalmente vivimos en esos super trabajos.

Desde hace un par de años, cuando circunstancias me llevaron nuevamente a vivir fuera de mi país y tuve que tomar la decisión de si volver al mundo corporativo o buscar algo distinto, supe que definitivamente quería algo distinto. No quería volver a ser esa persona estresada y tensa que era trabajando al ritmo de otros. Quería trabajar al mío propio.

Muchas veces (como buena que soy dándome palo constantemente) me cuestiono si sería un error y si de verdad hacer estas otras cosas me hace feliz. Seguramente muchas mujeres también se lo cuestionan… así que mi mensaje es: adelante! Adelante con sus planes y a perseguir nuevos sueños porque el pasado ya se quedó atrás y lo que tenemos hoy y tendremos mañana está por construirse!

Pero también, es claro que no solo se trata de perseguir la felicidad, pues al ser mamás o al replantearnos nuestra vida de familia nuestras prioridades cambian… tienen que cambiar. Y a veces cambiar ese “chip” cuesta mucho. Es difícil, lo he vivido. Pero, hay que dar ese paso, dejar los temores a atrás. Estoy ensayando pensar que esto es temporal, y al verlo como algo que tiene caducidad me ayuda a poner en perspectiva todo. Pues así más bien aprovecho para hacer algo que me gusta en este tiempo y tal vez, quién sabe, eso pueda terminar convirtiéndose en mi actividad en la vida. Y si se acaba ese tiempo y eso no se da, más adelante podría volver al mundo empresarial tradicional… ¿por qué no?

Bueno, ahí les dejo algo de mis reflexiones del momento.